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Acoso sexual: La Municipalidad y Quevedo deberán resarcir a una trabajadora

El TSJ revirtió el fallo y en consecuencia la Municipalidad y Rubén Quevedo deberán resarcir el daño por "acoso sexual y laboral" a una trabajadora de tránsito.

Luego de once años, la Justicia falló a favor en los casos de Marcela Quiero e Ivana Chialvo, ex trabajadoras del área de tránsito de la Municipalidad de Villa María, por acoso sexual y las ofensas sexuales sufridas mientras desarrollaban su labor diaria.

Si bien son seis los casos de que mujeres denunciaron abuso, Fabián "Mojarrita" Carranza y a Rúben Quevedo, llegaron a juicio. El primero fue condenado y el segundo había sido absuelto, pero ahora el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) revirtió el fallo.

El caso a cargo en un principio por la jueza Liliana Cuevas ahora jubilada, se había desestimado por señalar que las relaciones según testigos eran consentidas. Así mismo la abogada, Cecilia Pérez Correa, en el caso Chialvo apeló el fallo de la jueza y recurrieron al TSJ.

Así fue que el Tribunal Superior de Justicia revirtió el fallo de la Cámara Laboral de Villa María y ordenó a la Municipalidad y a Rubén Quevedo pagar por el daño causado a la mujer que se desempeñaba en el área de tránsito, por el recurrente acoso sexual y laboral.

La denuncia de las mujeres acosadas, se realizó en el año 2009, cuando aún no estaba presente en el colectivo social ni el la agenda pública los derechos de la mujer.

El grupo de trabajadoras municipales, que se encontraban precarizadas, se animaron a contar lo que vivían en el área de Tránsito, asegurando que sufrían el acoso sexual y laboral de sus jefes que también eran dirigentes del gremio (SUOEM).

Eran hostigadas a hacer favores sexuales a sus jefes, bajo la amenaza de no renovar sus contratos laborales.

Los dos casos que llegaron a la justicia

Si bien los casos de acoso sexual que pudieron conocerse públicamente fueron seis, dos de ellos llegaron a juicio. Uno fue el de Marcela Quiero, quien había denunciado en aquel entonces al acosador Fabian "Mojarrita" Carranza y a la Municipalidad por encubrir el accionar de este hombre.

En esta oportunidad la Cámara Laboral de Villa María, que es presidida por Osvaldo Mario Samuel, le dio la razón a la mujer denunciante. Los demandados apelaron el fallo y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ratificó la sentencia del camarista villamariense.

El caso de Ivana Chialvo, fue el otro que logró llegar a la justicia, donde no sólo padeció numerosas presiones, ofensas y acoso sexual por parte de su jefe Rubén "Paco" Quevedo, sino que además luego fue revictimizada en la Justicia, cuando la camarista sentenció que las relaciones con el denunciado habían sido consentidas, desechó así la pericia médica que habló de las graves consecuencias en su salud mental y rechazó la demanda.

El TSJ revirtió este fallo y ordenó a Quevedo y a la Municipalidad a pagar la indemnización correspondiente, por todo lo que no pudo cobrar en concepto de sueldo y lo que no podrá percibir, debido a la incapacidad permanente para trabajar, causado por el daño psicológico y moral que provocaron los numerosos acosos.

Casación

Cecilia Pérez, la abogada defensora, apeló que para ir a esa instancia superior se fundó en varios ejes, revelando que el Tribunal de Villa María vulneró entre otros derechos, el de la Ley de Protección Integral de las Mujeres y que además al rechazar el dictamen pericial psiquiátrico también lo hizo la regla de la sana crítica racional.

La magistrada, ahora jubilada, según denuncia la abogada, colocó a las mujeres que se animaron a contar lo sucedido en una situación de grave vulnerabilidad, en el trato de Quevedo, quien aprovechándose de su condición jerárquica hostigó a la mujer laboral y sexualmente.

Otra fuerte acusación de la abogada hacia la jueza, fue el de alterar los dichos de los testigos, donde en aquel entonces señaló que "la mayoría" había mencionado una relación consentida, cuando de los 18 testigos en la sala 14 no declararon sobre el asunto.

Por todas las fallas e incongruencias señaladas, el TSJ dictó el pasado lunes su dictamen, señalando que Ivana Chialvo tenía razón en sus acusaciones y tanto la Municipalidad -todos los contribuyentes- como Quevedo deberán pagar por los daños.

Chialvo debe cobrar no sólo por las ganancias perdidas al haber quedado incapacitada de por vida para trabajar y se le deberá agregar una cifra por daño moral.

Así el es exdirigente del SUOEM y el Municipio pueden decidir si pagar a la mujer, o seguir el caso en instancias superiores a nivel nacional.

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Rubén "Paco" Quevedo, condenado por acoso sexual y laboral  

Rubén "Paco" Quevedo, condenado por acoso sexual y laboral

FUENTE: eldiariocba.com

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