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El adolescente de 15 años que vende soporte para celular

El adolescente Stéfano Levirno contó sobre el emprendimiento familiar que desarrolló en plena cuarentena.

Como muchos jóvenes, en tiempos de pandemia, se encontraron ante un tiempo libre que antes no existía, pero a partir de eso fue que innovaron, apostaron y en el caso del adolescente Stefano Levirno de 15 años, surgió un emprendimiento familiar relacionado al celular, que se destacó en una nota a La Voz del Interior.

El adolescente comenzó diseñando un apoya celular, luego se sumaron sus padres y la idea se transformó en un emprendimiento familiar.

Contó que todo surgió, al principio, como una respuesta a una necesidad propia, para uso personal. “Pero después hice 10 y salí a venderlos a los negocios de celulares de Villa María. Y anduvo”, citó, aun sorprendido.

El intento funcionó. “Tuvo buena aceptación, y creo que ayudó el tiempo de pandemia. Sirvió para las profesoras que hacían clases por Zoom o aplicaciones similares, por ejemplo. Había soportes en el mercado, pero no tenían orificios para cargar el celular como agrega este", apuntó el joven de 15 años.

El joven describió que este soporte “tiene cinco niveles para la inclinación que se necesite, y tres orificios: para apoyarlo, para conectar auricular y para una salida de audio”. Esas "innovaciones", al parecer, abrieron las puertas. El tamaño es de 10 centímetros de largo, ocho centímetros de ancho y ocho de alto.

“Empecé con 10, ahora la producción es de 500 por día, que ya vendemos a mayoristas”, indicó el adolescente desde su casa en Villa María. Comentó que arrancó con sus ahorros: 35 mil pesos. Con ese dinero, compró la impresora 3 D. Luego, cuando se vio la oportunidad abierta por la idea, la familia sumó aportes para darle volumen y desarrollo.

“Imprimí en 3-D un diseño que hice. Usé material PLA, que es biodegradable, que se funde a 200 grados aproximadamente”, comenzó Stéfano a explicar los pasos. "Después hice una matriz y contratamos el servicio de inyección, que lo hace una fábrica que tiene inyectora, porque eso ya sería una inversión muy cara para nosotros", señaló.

El adolescente contó que sus padres "son dueños de una agencia de viaje; ahora no están trabajando, así que están ayudando en esto de los soportes”. Ya llevan unas dos mil unidades vendidas. Pero la producción está en franca evolución, sobre todo a partir de la tercerización de una parte del proceso.

“Recién arrancamos con esta empresa que bautizamos Levrinotec. Es un microemprendimiento familiar que busca expandirse”, respondió Stéfano. La idea se anota como otra de una lista de microemprendimientos surgidos en Córdoba en tiempos de restricciones por la pandemia y de las nuevas demandas y hábitos que esa situación sanitaria genera.

El chico de 15 años se define como un autodidacta, que aprendió viendo cursos en YouTube. Su pasatiempo preferido está vinculado a todo lo relacionado con las nuevas tecnologías. Cursa cuarto año en el colegio Santísima Trinidad, de Villa María, cuya especialidad es Economía y Gestión.

FUENTE: La Voz del Interior

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