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La ayuda de un joven comerciante a los vecinos del barrio

Principalmente a aquellos que se encuentran aislados, una ayuda que no tiene respiro y que una vecina decidió destacar entre "tanta pálida".

Un muy lindo gesto en medio de la pandemia llegó a nuestra redacción, una lectora de Villa María Ya! nos hizo conocer sobre una persona de 26 años llamado Javier Benavídez, comerciante en el barrio San Juan Bautista de la ciudad de Villa María y la ayuda que le proporciona todos los días a los vecinos.

En un contexto de saturación de los centros encargados de la atención y contención de quienes contrajeron el Covid-19, el joven, junto a su señora se encargan de ayudar en el barrio, haciendo llegar las compras de su comercio a los vecinos aislados - y sin aislar también - sin cobrar "ni 10 centavos de más" según el testimonio de una vecina del lugar.

La joven pareja cierra su comercio para poder hacer llegar las compras a sus vecinos sin importar el día, tanto de lunes a viernes como los fines de semanas y feriados, una ayuda que inspira. Pero no sólo eso, la vecina nos hizo conocer también que los favores, suelen ocurrir a las once o doce de la noche para los aislados. Según nos relatan, el joven era de la localidad de Ticino, no hace mucho vive en el barrio, pero con estos gestos se ganó el cariño de vecinos y vecinas.

"Lejos vez de tomar la decisión que muchos toman de cerrarse herméticamente, Javier sale a repartir con las medidas de seguridad correspondiente" comenta la vecina y agrega "Yo, en mi caso particular tuve a mis hijos con coronavirus, y podía salir, pero hay mucha gente que no puede hacerlo y él sábados, domingos, salía a hacerlo y dije, vamos a destacar esto porque realmente no son todas pálidas, hay gente muy buena".

Vale recalcar que estamos seguros que no es el único que lleva adelante este tipo de gestos solidarios por fuera del enorme número de voluntarios que trabajan día y noche, pero está claro también que el aumento de casos y - en consecuencia- de aislados, hace que todo se sature y la ayuda nunca sea suficiente. Esperamos que el gesto de Javier inspiren a más personas a ayudar en un contexto que no da respiro no sólo al sistema de salud, sino a los/as voluntarios/as que trabajan sin descanso ante la escalada de casos.

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