Destacada Principal | BITCOIN | mundo | Blockchain

Qué comprás cuando comprás Bitcoin parte 1: La ideología

El Bitcoin, capaz de aumentar 120 mil veces su valor en 13 años, tiene un origen apasionante: punk, constestatario y profundamente liberal.

El famoso Bitcoin –la criptomoneda que se extiende en precio y popularidad y que el estatus quo financiero del mundo defenestra de la boca para afuera y tal vez acumula sigilosamente para adentro– fue en realidad un invento antisistémico de un grupúsculo utópico y esfumado: los cyberpunks.

Hablamos de una reacción contracultural, como la de aquellos escritores norteamericanos de los años 1950 que forjaron el movimiento beat, base ideológica del fenómeno hippie.

Fue a fines de la década de 1990 cuando la revolución digital y su incipiente llegada a las masas dio motivos a jóvenes díscolos, con mentes tan privilegiadas como valientes, para imaginar una embestida contra lo instituido que hoy ya se manifiesta en clave cultural, con discurso, estética e impronta visible.

Aquellos pioneros eran anarquistas que no renegaban del capitalismo como modo de organización económica humana, pero sí aborrecían toda intervención corporativa o estatal, en un profundo sentido libertario. En consecuencia, exaltaron la libertad individual como máximo estandarte y la ubicaron como norte de sus acciones. Nada menos que Julian Assange –el posterior creador de WikiLeaks– se contaba entre ellos. Salvando toda distancia, puede verse con claridad en las redes que los bitcoiners adoran a Milei.

En ese kit ideológico, la criptografía vino a ser pensada como la garantía técnica para el resguardo de la libertad personal. Es que ante la avalancha de elementos vigilantes que implicó la informatización de la sociedad, los cyberpunks se concentraron en buscar la manera de proteger datos y acciones individuales para que fueran inviolables –léase, inhackeables- por el Estado y las corporaciones.

Durante la década siguiente, al inicio de este milenio, llegó la crisis inmobiliaria norteamericana. En 2007, muchos bancos tradicionales quebraron, las hipotecas se tornaron insostenibles, las tasas de interés se dispararon y la economía se enfrió. Fue un estallido de una magnitud que no se veía desde 1929 (“el crack”, crisis por sobrestock) en la principal economía del mundo.

En definitiva: cadencia cyberpunk, criptografía y explosión de la burbuja inmobiliaria estadounidense hicieron posible Bitcoin, el sueño utópico de la eliminación de los mediadores financieros.

El paradigmático momento cero

De este modo fue que en 2008, un tal Satoshi Nakamoto -nunca se supo quién es pero que se supone fue un grupo de personas- envió un mensaje a casi cien criptógrafos del mundo para que estudiaran su proyecto a través del foro especializado metzdowd.com.

Satoshi adjuntó una carta fundacional (su famoso "White Paper") donde explicaba que había creado un sistema económico basado en el intercambio de usuario a usuario, anclado en una moneda desregulada, escasa (ningún bien abundante tiene valor), que protege la privacidad de los tenedores a través de un sistema criptografía de extrema seguridad (la blockchain o cadena de bloques) y que registra todas las operaciones en un libro contable inviolable auditado por los usuarios de la comunidad, quienes, a su vez, generan para así activos en esa moneda validando tales transacciones (son los denominados "mineros").

Tras el mensaje del oculto creador, uno de los receptores bajó el software propuesto y aceptó crear un programa para almacenar la moneda. Era Hal Finney, un desarrollador libertario y defensor a ultranza de las nociones ciberpunks, que hasta su muerte juró no ser, él mismo, Nakamoto.

Así nació la primera billetera virtual. Y Nakamoto le mandó 10 bitcoins. Se había materializado el sistema económico al que hoy los bancos le temen porque los deja fuera del negocio. Su activo –el Bitcoin– llegó a incrementar 20 veces su valor en el último año, 120 mil veces 13 años. Es decir: si usted tenía un dolar en bitcoin en 2008, hoy tiene 120 mil dólares.

Parte 2: La Gesta Revolucionaria

Fuente: Córdoba Ahora

Dejá tu comentario