Caso plantines: Gill pegó un grito y lo sacó fuera de pista a Ramírez

“¡El único que designa y echa de la Municipalidad soy yo!”

A viva voz se le habría escuchado a decir, desde su despacho, en el primer piso del Palacio Municipal, al intendente Martín “Su Majestad” Gill quien de esta manera dejó en claro quien es el que tiene el poder.

Días atrás el secretario de Desarrollo Urbano, Carlos Ramírez (en estos momentos de vacaciones en Maceio, Brasil) le habría sacado tarjeta roja (otros dicen que fue solo una amenaza) a la ingeniera María Elena Díaz quien es la responsable del control de servicios concesionados a terceros como el caso, por ejemplo, del corte de cesped y la colocación de plantines.

La mujer se sintió desairada y del tercer piso del ex Palace Hotel al primero bajó en un par de minutos. Se la notaba nerviosa y se dirigió al despacho de “Su Majestad” donde este la atendió y, como dicen los chicos, lo mandó al frente a Ramírez, oportunidad en donde el ocupante del sillón de Pedro Viñas, exclamó la frase que dio origen a este comentario.

Acto seguido calmó a la mujer, lo desautorizó a Ramírez y dio por cerrado el caso aunque, en el edificio de Sobral y Mendoza tuvo mucha repercusión lo mismo que en distintos sectores internos del grupo que lidera “Su Majestad”.

Si bien no está claro cual fue el origen que encendió la chispa sobre el particular hay dos versiones. La oficial señala que Ramírez le reclamó mayor trabajo lo que hizo que la profesional montara en cólera. La extraoficial indica que Díaz habría hallado, en el servicio que presta, una empresa, cuyos dueños (entre estos un ex gerente del gremio de los empresarios) son amigos de Ramírez, que no cumplió con lo requerido.

Con Ramírez ya es el segundo freno que Gill coloca a quienes integran su gabinete. El primero fue para el secretario de Gobierno, Rafael Sachetto, por otorgar licencias de conducir sin su consentimiento.

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