Corto circuito produjo grieta: Gill y González, una pareja en crisis

16 julio 2019

Corto circuito produjo grieta: Gill y González, una pareja en crisis

Las diferencias entre el intendente Martín Gill y el accastelista, Pablo González, presidente del Instituto Municipal de la Vivienda, se vienen incrementando día a día a punto tal que, entre ellos, se ha generado una grieta, que no pueden disimular, por la cual casi ni se hablan, según aseguran quienes son asiduos concurrentes al palacio de Mendoza esquina Sobral.

Gill, en privado -se difundió anoche en “Senza Parole”, en TonyTV– le paría factura a González ante la falta de respuestas a gente que, en situación de calle, se queda sin casa y a los reclamos de mujeres de Viviendas Sin Techo sumado a los “okupas” de barrio Las Acacias.

Además habría sospechas, en el ex Palace Hotel,  sobre algunas contrataciones y gastos del Instituto lo que hizo que, oportunamente, el jefe de Gabinete, Héctor Muñoz, le llamara la atención al funcionario que, cada vez que tiene tiempo libre, se va a correr maratones al exterior.

Pablo González, de profesión arquitecto, junto a Accastello, hace más de una década, fueron denunciados por Alejandro “Caño” Roganti, ante la Justicia, por el gasto que originó al Municipio la remodelación del Balneario cuyos desk de madera que puso ya no existe ninguno. Fueron todos sacados porque se pudrieron y albergaban nidos de ratas.

La denuncia de “Caño” duerme el sueño de los justos en el despacho de la fiscal Juliana Companys y González dejó de ser Secretario de Obras Públicas para estar a cargo de Vivienda desde, donde se sospecha, haría loby a favor de políticas e iniciativas que emanan desde el Colegio de Arquitectos.

16 julio 2019