Crisis en la CGT: A Garmendia lo dejaron solo y se fue a protestar a Córdoba

23 agosto 2017

Crisis en la CGT: A Garmendia lo dejaron solo y se fue a protestar a Córdoba

Para Destacar

  • Edgardo Garmendia tuvo que ir a reclamar a las calles de Córdoba Capital porque aquí, mayoritariamente, los gremios que conforman la CGT no le dieron respaldo.

Artículos Relacionados

Cada vez más solo. Ni siquiera los propios trabajadores que dice representar (choferes de los micros urbanos afiliados a AOITA) lo acompañaron en la protesta. Sólo, en términos de adolescentes, algunos  gremialistas amigos de la militancia “le hicieron la pata”.

El titular de la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Villa María, el kirchnerista, Edgardo Garmendia se fue a Córdoba Capital para protestar contra el gobierno nacional, en el marco de una movilización que ayer convocó la conducción nacional de la CGT e, incluso CTA, en Buenos Aires.

En Villa María no solamente pasó desapercibida. Ni siquiera se gestó. Lo que sacó a la luz- ante la opinión pública- las inocultables divisiones existentes y, al mismo tiempo, reflejó que Garmendia se quedó sin capital político-gremial que avale sus acciones. Sólo está respaldado por un par de gremios kirchneristas como docentes, Comercio, Judiciales, Surbac (recolectores) y Farmacia.

El dirigente, fiel a su estilo de sacarse fotos, se exhibió abrazado con el titular del SEP, José “Pepe” Pihen, también k- aunque disimula como legislador de UPC- y, como Garmendia, en la misma soledad que al villamariense lo dejaron sus compañeros de otros sindicatos. Los “grandes” de Villa María se borraron: Municipales, Uocra, Metalúrgicos, Bancarios, Gastronómicos, Luz y Fuerza, por sólo citar a algunos.

Garmendia, fiel a su discurso kirchnerista-confrontativo, se olvidó que, hace un poco más de una semana, en las PASO (primarias) el pueblo mayoritariamente le dio la espalda a su sector político en las urnas.Lo mismo sucedió desde el oficialismo provincial y municipal. Nada contra la corriente y día a día pierde más capital. Como el recordado periodista, en los 80/90, Bernardo Neustad, le queda decir “no me dejen solo”.

 

 

23 agosto 2017