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Cuento del tío: Nuevos casos de estafa por cambio de billetes de 100 pesos

El cuento del tío se reinventa, recicla y cada tanto reactiva modalidades ya conocidas en el mundo de las estafas.

A partir de varios casos ocurridos en los últimos meses y que se están investigando, la Departamental Policial volvió a alertar sobre llamados telefónicos, realizados a domicilios de adultos mayores, por parte de personas que se hacen pasar por un familiar o conocido, y les advierten que preparen los billetes de 100 pesos, tanto viejos como nuevos, porque dejarán de circular. Entonces, continúa el ardid, para no perder ese dinero, los billetes obsoletos deben ser entregados y a tal fin el falso familiar avisa que un contador pasará por la casa de la víctima a retirarlos.

Ya hubo numerosos casos casos (en la última semana la madre de una concejal estuvo a punto de ser engañada), en los últimos meses, por lo que no se descarta que se hayan consumado más estafas teniendo en cuenta que los estafadores aún no han podido ser atrapados (se sospecha que son dos cacos). En ese marco, se recomendó que ante una llamada telefónica de ese tenor hay que cortar la comunicación y realizar la denuncia, además de recordar que los billetes en cuestión siguen siendo vigentes.

Mutante

El “cuento del tío” es una modalidad delictiva que suele mutar a medida que se va dando a conocer y la calle se va quedando sin víctimas capaces de creer en esa versión y caer en el engaño. Además, en los casos en los que los timadores son apresados e incluso condenados, no pasan muchos años hasta que salen en libertad y están en condiciones de retomar la actividad.

Hasta hace un tiempo el panorama estaba dominado por los falsos secuestros telefónicos conocidos como “virtuales” y consistían en convencer a quien atendiera el teléfono de que tenían a un familiar suyo secuestrado para exigirle la entrega de bienes como rescate. Pero otra modalidad habitual en los últimos es la del cambio de billetes. Como suele suceder en este tipo de delitos, el engaño busca blancos fáciles y vulnerables, muchas veces adultos mayores que vivan solos.

Los timadores suelen realizar inteligencia previa en busca de sus víctimas, para saber sobre sus vidas privadas y entorno familiar. Entonces comienza a desplegarse el despojo.

El ardid consiste en hacer un llamado telefónico a la línea fija de domicilios donde vivan ancianos y hacerse pasar por un familiar o amigo cercano. Para darle cierta credibilidad, aportan referencias y datos sobre el entorno. Y entonces avanzan y le manifiestan al desprevenido vecino que los billetes de 100 pesos, tanto nuevos como viejos, dejarán de circular a la brevedad y carecerán de validez, por lo cual es necesario cambiarlos.

Una vez que logran convencerlos, coordinan que pasará por el domicilio un supuesto contador amigo de la familia, quien recibirá los supuestos billetes sin valor y los cambiará por nuevos de 200 y 500 pesos.

Pero desde la Policía remarcaron que todo es parte de una estafa, ya que el billete de 100 pesos es moneda válida, vigente y circula con normalidad. Por eso, ante la reiteración de denuncia de casos que están bajo investigación, se recomienda que ante cualquier llamado telefónico con esas características directamente se corte la comunicación y se radique la denuncia.

Chips prepagos

Por lo general las comunicaciones se establecen desde teléfonos celulares “con chips prepagos de los que no hay datos de quien lo compra”, ya que los hampones apelan a ese vacío legal para ampararse en el anonimato.

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