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Comerciante recibió condena de 4 años por grooming y amenazas

Este viernes se condenó en los Tribunales de la ciudad a un comerciante de 36 años, acusado por grooming, amenazas, estafa y abuso sexual simple.

Este viernes se llevó adelante un juicio abreviado en los Tribunales de Villa María, donde se condenó a Adolfo German Russo, comerciante de 36 años que fue detenido en febrero del año pasado por acosar a través de medios electrónicos a una niña de 13 años de edad, delito conocido como grooming.

El mismo recibió una pena de 4 años de prisión por abuso sexual simple, grooming, amenazas y estafa. Además, el acusado confesó todos los hechos que le imputaron.

Russo fue detenido tras la denuncia de la madre de la menor acosada, ya que además de enviarle mensajes e imágenes de contenido sexual a través de WhatsApp, en una ocasión el hombre se cruza con la menor en el barrio en el cual ambos residían (barrio Lamadrid), y la amenaza diciéndole que si no le contestaba sus mensajes podía pasarle algo a su prima o hermana, según relató la madre.

A raíz de esto, la niña atemorizada decide contarle lo que estaba sucediendo a su mamá, la cual hace la denuncia. Desde ese momento la fiscal Silvia Maldonado comenzó la investigación y ordenó la detención de Russo, quien a partir de esa fecha permanece tras las rejas en la penitenciaria.

Sin embargo, Russo también fue condenado en la jornada de hoy por una causa iniciada en 2017 cuando era encargado de una tienda ubicada en calle Hipólito Yrigoyen. Allí, el propietario del lugar comenzó a notar que le faltaban prendas de vestir y decidió revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad. De esta manera, advirtió que Russo era quien le había robado 799 prendas, además de haber realizado ventas que no registraba y guardarse el dinero, entre otros detalles, por lo cual el dueño del comercio realizó la denuncia, donde el delito fue calificado como estafa.

Asimismo, en las cámaras de seguridad se podía observar como el imputado manoseaba a la empleada del lugar. En este caso, el fiscal René Bosio, a cargo de la causa decidió comunicarse con la joven, la cual afirmó que había padecido ese tipo de situaciones y que no había denunciado porque necesitaba el trabajo, por lo cual se limitó a rechazar todo intento de avance de parte de quien era su superior en el comercio.

El fiscal había imputado a Russo por abuso sexual gravemente ultrajante, ya que se aprovechaba de la necesidad laboral de la joven, sin embargo, su abogado solicitó la modificación de dicha calificación. Finalmente le dieron la razón y la causa quedó caratulada como abuso sexual simple.

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