Intendente de Ticino de 8 a 14 y vecina de Villa María por la tarde y noche

La intendenta radical de Ticino, ingeniera Liliana Ruetsch, (quien sucedió a Renato Lorenzatti, familiar suyo, a partir del 9 de diciembre), esta en el ojo de la tormenta de parte de aquellos vecinos que no la han votado y ahora le arrojan dardos en el medio de un culebrón, que sería envidia de la televisión, donde se mezcla la política con la vida en pareja.

¿Qué pasó? Liliana es intendenta de Ticino de día y  sería vecina de Villa María de noche.

La jefa comunal desarrolla ahora una nueva vida personal, que generó todo tipo de comentarios entre los parroquianos, y que impactó de lleno en su actividad política. Diariamente recorre los 40 kilómetros que separan su localidad con Villa María donde es una vecina más que pasa totalmente desapercibida.

El divorcio originó que los vecinos se sientan sólos, desamparados, porque la intendente de su población, si bien gran parte del día está con ellos, luego se viene a Villa María y entienden que eso no es lo que esperaban de alguien que juró prestarle servicios y trabajar por la comunidad lo que seguramente hará, durante las 24 horas de cada día.

A Liliana la comparan con quien fuera la jefa comunal de Pasco, Alicia Giubergia, quien a pesar de todos sus viajes y cargos que desempeñó en Córdoba, su casa nunca la levantó y sigue viviendo en ella.

Lo de Liliana, como antecedente, es similar a lo ocurrido, en la década del 90. No es nuevo aunque sí llama la atención. Por entonces, quien era intendente de Villa Nueva, Reinaldo Navarro, gobernaba en la vecina ciudad pero vivía en una casa en el barrio Santa Ana de Villa María.

 

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