Destacada Principal | jacqueline nievas | Femicidio | Provincia

Femicidio de Jacqueline Nievas: condenaron a la Provincia

Después de 11 años, el gobierno de la Provincia de Córdoba fue condenado por la inacción de la fiscalía de Las Varillas en el femicidio de Jacqueline Nievas.

Después de 11 años de litigio, la justicia condenó al gobierno de la provincia de Córdoba por el mal desempeño de la fiscalía de Las Varillas en el femicidio de Jacqueline Nievas, asesinada por su padre, Julio César Nievas, la mañana del 8 de julio de 2009. El hombre había sido denunciado una decena de veces por reiterados hechos de violencia de género. La víctima era su expareja, Norma Pérez, que nunca fue escuchada por la policía ni la justicia, incluso, dejaron de tomarle denuncias cada vez que ella llamaba o iba la comisaría.

Sólo una vez lo detuvieron a Nievas, y apenas unas horas. Pero el fiscal Marcelo Salomoni ordenó su liberación, pese a los numerosos antecedentes. Nievas salió y fue directo a la casa de su expareja. No la encontró, pero sí a su amiga Mirta Cuello. La maniató y la obligó a escribirle a Norma para que fuera a la casa. Eran las seis de la mañana. Norma no aparecía. Alrededor de las siete entró a la casa Jacqueline, de apenas 17 años. También fue maniatada y amenazada, y también tuvo que escribirle a su mamá para que fuera a la casa. Horas después, hasta las 10.30 de esa mañana, apareció Norma y se encontró con la cruenta escena.

Nievas le dijo que quería tener sexo con ella y Norma fingió acceder a lo que era en realidad una violación. En un descuido, logra zafarse de su agresor y salió al patio a pedir ayuda. En venganza y desesperado, el femicida le disparó un balazo a Jacqueline Nievas. Después, acorralado por la policía, decidió pegarse un tiro.

"Vamos a decir que se hizo justicia"

La semana pasada, 11 años después del brutal femicidio, Norma se enteró que la causa que había iniciado su abogado, Gustavo Utrera, contra la fiscalía de Las Varillas, había llegado a su fin. El juez de San Francisco, Carlos Viramonte, condenó al gobierno de la provincia de Córdoba por el mal accionar de la fiscalía. Pero parece que tuvieron que esperar a que el fiscal Marcelo Salomoni falleciera para que la condena llegara. Es que sí, uno de los principales responsables que pudo haber evitado que todo esto sucediera falleció hace unos años y parece que su muerte agilizó la actividad de la justicia.

"Tengo sensaciones raras. Es muy difícil. Después de 11 años vamos a decir que se hizo justicia. El fiscal murió, el que era mi marido murió. No puedo decir 'sí, se hizo justicia'. Sentimos alivio, mi hija va a descansar en paz. De una forma u otra logramos justicia. Quiero agradecer a toda la gente y al doctor Utrera que nos ayudó estos 11 años", declaró Norma Pérez, que accedió a dialogar con Villa María Ya.

Pérez contó que desde el primer momento todo fue difícil, y nadie quiso escucharla. Nadie se animaba a denunciar la actuación de la justicia: "En ese momento nadie me lo quiso tomar al caso porque iba a ser muy difícil pelear contra el fiscal y los tribunales. Se me cerraron todas las puertas, las de la comisaría, los tribunales y los abogados. No sé cómo sería, se hacía lo que él hacía", contó.

Cabe recordar que, en 2009 no existía la figura del femicidio, ni tampoco existía #Niunamenos. Recién en noviembre de 2012 el Congreso de la Nación estableció la figura del femicidio.

"Yo llamaba a la policía y no me tomaban las denuncias. La policía venía y no había nadie porque él ya se iba. Y como no me veían lesiones físicas no me daban el apunte. Una vez casi me mata. Sólo estuvo detenido una vez, menos de 24 horas, a pesar de todas las denuncias que hubo", narró Pérez desconsolada.

Y dijo que sufrió mucho porque, tras padecer años de violencia y maltratos se cansó y quiso separarse. Él no lo aceptó y, pese a tener órdenes de restricción y haber sido excluido del hogar, la hostigaba permanentemente.

Siempre estuvo sola

Ante la consulta, Norma dijo que después del femicidio de su hija nadie la ayudó, ni el Estado ni organizaciones sociales de ningún tipo: "Nunca nadie en 11 años me ayudó. Parece que lo de mi hija no fue femicidio. Nadie para nada, ni para las marchas. Ni ayuda psicológica para mí, ni para mis hijos. Yo hice tratamiento pero por la ayuda del Hospital y el doctor Alejandro Luppi. Nunca recibimos ayuda de nadie. Nos dolió mucho eso".

Pese a los tiempos legales y la soledad con la que afrontó el proceso, ganaron: "Gracias a Dios, y creo que a partir de este fallo, mi hija va a descansar en paz".

Nueva vida

Tras el brutal crimen, Norma y sus hijos tuvieron que irse de la casa. A los 15 días intentaron volver, pero les habían robado todo. No recibieron ningún tipo de asistencia para salir adelante. Finalmente, Norma alquiló otra casa y empezó de 0 con su familia. Actualmente pudo acceder a la casa propia y se casó. Sus tres hijos ya formaron familia y ella trabaja empleada en una casa desde hace 10 años.

Pero sigue tomando medicamentos por su salud: "Hay veces que tengo días buenos y malos. Desde que se conoció el fallo, mucha gente me empezó a llamar y no puedo dormir bien porque se me vienen los recuerdos a la cabeza", dijo entre lágrimas.

"Quisiera que esto sirva para ayudar a muchas mujeres. Que esto sirva para que mujeres como yo, que nunca tuvieron el apoyo de nadie, pueda ser un antes y un después. No quisiera que otra mujer pase por lo que pasé yo".

El gobierno de la provincia Córdoba fue condenado, pero todavía puede apelar el fallo del tribunal. Aunque se esperaría que no lo haga para darle un punto final a todo y que Jacqueline pueda descansar en paz.

Dejá tu comentario