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Procesan a pareja por trata laboral contra mujer boliviana

La Cámara Federal Córdoba confirmó los procesamientos con prisiones preventivas de Sonia Viza Albares y su pareja, Jesús Reynaldo Flores Pinto

El 14 de junio de 2019 la Justicia Federal rescató a una mujer por ser víctima de trata de personas y de explotación laboral. En aquel momento se allanaron dos tiendas de ropa de capitales bolivianos, una de ellas en Villa María y la otra, en San Francisco.

El comercio allanado, por efectivos de la Policía Federal, es Modas Andrea. Allí quedaron dos mujeres detenidas y una, de nacionalidad boliviana, fue rescatada. Luego de una investigación de la Policía Federal se conoció que la joven abandonó San Francisco para viajar hasta Villa María. Fue seguida discretamente por efectivos de la PFA quienes comprobaron que al arribar a la Terminal de Ómnibus villamariense se dirigió hacia la confitería del lugar y al rato apareció una mujer en un automóvil con la que se retiró.

Horas más tardes los efectivos lograron rescatarla y detener a quien conducía el automóvil y a la dueña de la tienda Modas Andrea en donde supuestamente la víctima de trata de personas iba a ir a trabajar.

En el día de hoy la Sala A de la Cámara Federal Córdoba avaló el fallo de primera instancia del juzgado local y confirmó los procesamientos con prisiones preventivas de Sonia Viza Albares y su pareja, Jesús Reynaldo Flores Pinto por trata de personas agravado. Y el procesamiento de Anselma Fabiola Zárate, como partícipe secundaria.

Además, la justicia resolvió que la víctima de trata de personas vivía en una situación de extrema vulnerabilidad socioeconómicamente ya que se habría agravado su actualidad monetaria debido a estar lejos de su familia, el desconocimiento de las costumbres locales y la falta de dinero, que le habrían dificultado volver eventualmente a Bolivia.

La investigación indicó el aislamiento social y la falta de vínculos sociales también la afectaron. Asimismo, la joven “habría obedecido a los miedos que le habría inducido” Viza Albares.

Se cree además que los dueños de Modas Andrea le habrían indicado a ciudadana boliviana no dar su verdadero nombre. Dijo llamarse “Clara Chávez” porque no le agradaba el suyo pero, al mismo tiempo, manifestó que Viza Albares le había dicho que se hiciera llamar igual que ella: “Sonia Viza Albares”.

En el fallo, el camarista remarcó que la mujer vivía en condiciones precarias, en un solo ambiente y con instalaciones eléctricas básicas. También destacó que la joven sufrió problemas de salud producto de su cesárea, pero que, debido a la actitud reticente o fastidiosa de la “tía” y la falta de conocimiento de la damnificada, no pudo atenderse en un hospital público y terminó intentando curarse ella misma, lo cual incrementó la teoría de que efectivamente estaba sometida a trata de personas.

Por otra parte, su jornada laboral habría sido excesiva, ya que después del horario comercial (de 8 a 13 y de 16 a 21). Y al parecer luego tenía que limpiar el local cuando cerraba, entre otras tareas. Según la joven, no podía asistir a misa los domingos porque tenía a cargo actividades para realizar, y tampoco disponía de feriados libres.

Antes de viajar a la Argentina sus familiares le habrían indicado que iba ganar cerca de 300 dolares cuestión que nunca sucedió.

Un informe de la Subsecretaría de Asistencia y Trata de las Personas indicó que fue la “tía” quien la capacitó en el local de ropas de Villa María para que luego se encargara del negocio de San Francisco.

Para el camarista, Viza Albares y su pareja, Flores Pinto, “de manera intencional y deliberada” se habrían aprovechado de la situación vulnerable de la joven para “captarla” y “acogerla” (en condiciones precarias de vivienda) con el fin de explotarla laboralmente y obtener un beneficio económico. Ambos fueron detenidos.

Por su parte, el juez consideró que se vulneró (bajo la forma de anulación o disminución) la “libertad de autodeterminación” de la joven víctima de trata de personas. En ese sentido, la mujer habló de “miedos” y “temores” desde su llegada a la Argentina, lo cual compromete aún más a los propietarios de Modas Andrea.

Además se indicó que tenía miedo de decirle a la “tía” que quería regresar a Bolivia, “circunstancias que, sumadas a presiones derivadas del contexto y de la relación familiar referida, nos conducen a sostener que la libertad de autodeterminación de B.C.M. habría sufrido probablemente un claro menoscabo”.

Recordá aquí cómo ocurrió el allanamiento a Modas Andrea por trata de personas en nuestra ciudad: "En tienda boliviana, rescatan a joven víctima de trata laboral en Villa María"

Fuente: La Voz del Interior

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