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El primo la estafó y terminó preso por homicidio

Una mujer fue estafada por su primo y la pareja a través de cartas, luego se enteraron que vendía cinco novillos, mandaron un pibe a la casa y terminó muerta.

Un hombre y una mujer engañaban con cartas de una supuesta vidente a una prima para poder convencerla de que les de parte de su herencia, los estafadores eran nada más ni nada menos que su primo y su mujer.

Vicente Salvatierra sabía que su prima gastaba mucho dinero en cuestiones esotéricas, por eso le pidió a su mujer que le escribiera en nombre de una supuesta vidente, para convencerla de diferentes cosas, entre ellas, dejarle parte de su herencia.

Un día se enteran que la víctima de 79 años quería vender algunos novillos de su propiedad y es donde el hombre condenado habla con uno de los peones de su prima para que ingrese a la casa a buscar el dinero, todo terminó con Olga Salvatierra -víctima- asesinada a golpes.

Luego de analizar las cartas y realizar investigaciones respecto al caso, el primo de la víctima terminó condenado a prisión perpetua.

El caso en detalle

Condenaron a una pareja por engañar y estafar a una mujer de 79 años haciéndole creer que recibía cartas de una vidente. Esta fue una primera condena y si se quiere menos significativa, una mujer fue condenada por hacerle creer esta situación de la evidente a Olga Salvatierra quien finalmente fue asesinada y por ese crimen más grave fue condenado Vicente Javier Salvatierra, quien es primo de la mujer asesinada, este hecho ocurrió en villa dolores y lo contamos por la particularidad que tiene el hecho de la estafa engañándola con las cartas de la evidente que no existía.

El poder judicial informó que en relación a la estafa, el imputado sabía que su prima Olga Salvatierra - la mujer que después fue asesinada- tenía una inclinación hacia lo esotérico y que gastaba fuertes sumas de dinero en ese rubro. Por esa razón le pidió a su pareja Felisa Argentina Castro que comenzara a escribirle cartas a la víctima que eran firmadas por un personaje ficticio llamado juana Yanagimoto.

Este personaje que fue creado por los propios imputados y era una especie de bruja, vidente o curandera que le enviaba escritos donde contaba que supuestamente vivía en una zona cerrada, complicada por el acceso y por eso no se podían conocer personalmente, brindaba su protección a las mujeres en diferentes asuntos y por esa ayuda recibía dinero de la mujer -que en realidad terminaban cobrando los imputados-

En esas cartas "Yanagimoto" también trataba de enemistar a la damnificada con sus herederos directos para así favorecer a su primo. El objetivo final del ardid era que la víctima dejara al imputado Salvatierra sus propiedades dado que tenía campo y hacienda mediante un testamento o algún otro documento.

La justicia en la investigación secuestro 21 cartas, veinte firmadas por esta vidente ficticia y una por la víctima. Es interesante ese proceso porque debieron ser sometidas a un análisis semiótico con la finalidad de determinar el tipo de influencia que los acusados pretendían ejercer sobre la damnificada.

Según ese estudio, la pareja de imputados le hizo creer a la víctima en la eficacia de los trabajos del curanderismo y de esta forma logró el desembolso de sumas de dinero a favor de los imputados, aunque a largo plazo la idea era asegurarse la sesión de los inmuebles luego del fallecimiento de la damnificada. Este informe fue llevado a cabo por el gabinete de análisis del comportamiento criminal de la policía judicial que también realizó la pericia de la escena del hecho de la causa.

Los profesionales a cargo de las pericias declararon juntas en la audiencia de debate para exponer de manera clara y coloquial los resultados alcanzados, sabiendo entonces cual es la influencia que ejercía a través de estas cartas el primo de la víctima.

Hasta ahí el hecho se configuró en una estafa que hacían a una mujer sola de 79 años, que vivía en la zona rural, sin embargo, a raíz de la investigación se conoció que le damnificada comentó la intención de vender cinco novillos, el imputado Salvatierra -el primo de la víctima- le dio esa información a un adolescente de diecisiete años que era un peón de la mujer y cuando creían que no estaba en la casa, este joven de diecisiete años ingresó al domicilio de la mujer.

Luego se encontró con ella en la vivienda, trató de resistirse, pero lo mismo recibió golpes del joven que finalmente le provocaron su muerte, por esa razón además de la estafa también acusaron al primo de la mujer por el delito de homicidio criminis causa, es decir, lo mataron para ocultar el robo, no encontraron el dinero en la casa y el joven se fue solo con un teléfono celular de la victima.

Acá hay distintas miradas sobre el hecho, porque el jurado popular arribó a la certeza de que salvatierra también había ingresado con el peón a la vivienda y había participado físicamente del homicidio, pero los jueces técnicos concluyeron que si bien fue él quien mandó el dato y el que le dijo al peón cuando podía ir a la casa, entendieron que no ingresó y lo esperaba en las inmediaciones de la propiedad.

Los jurados populares creyeron que ingresó a la casa para cometer de manera física el delito. Más allá de esas miradas fue condenado Vicente Javier Salvatierra al delito de homicidio criminis causa y por ello deberá purgar una prisión perpetua, un caso sustanciado en la cámara criminal y correccional de Villa Dolores que pueden resultar interesantes para toda nuestra comunidad.

Informe Patricia Gatti

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