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Reclaman derogar la ley por la cual el obispo Jofré Giraudo cobra 32 mil pesos mensuales del Estado

El obispo de Villa María, monseñor Samuel Jofré Giraudo (foto) cobra un salario mensual por parte del Estado Argentino de 32 mil pesos, más aportes y obra social, y sectores de izquierda como el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) comenzaron a hacer una campaña para derogar la Ley 21.950 por la cual los prelados, como Jofré Giraudo, perciben un salario estatal cuando en realidad debería ser proporcionado desde la Iglesia Católica como institución a través del aporte de los propios fieles.

La Ley 21.950, establecida durante la dictadura en 1979, establece que sea el Estado Nacional quien pague el sueldo de los obispos. Esta ley se mantuvo vigente desde 1979 hasta la actualidad.

“El sueldo -se denuncia desde el PST- de un obispo, $32.000, equivale a casi cuatro sueldos docentes, $8.500. El presupuesto destinado a la IglesLOCALES-OBISPO-660x330 ia este año es de $ 134 millones, y fue aprobado tanto por Cambiemos como por el Frente para la Victoria. Como si esto fuera poco, la institución se ve exenta de pagar ganancias, ingresos brutos, tasas e impuestos municipales y provinciales, entre otros millonarios beneficios”.

Además se advierte desde el PST que la Iglesia Católica cuenta con innumerables inmuebles públicos que los distintos gobiernos le han cedido a lo largo de los últimos años.

“Mientras la Iglesia maneja millones de pesos, los docentes de todo el país luchan para un sueldo que alcance el costo de la canasta básica, una paritaria en concordancia con la inflación. La educación pública se encuentra con un déficit de financiamiento, con graves problemas de infraestructura, escuelas que deben enfrentarse al virus de la gripe sin contar con agua corriente para lavarse las manos, universidades que ya han declarado que no podrán pagar las boletas de luz y cerrarán sus puertas si no se aumenta el presupuesto destinado a universidades públicas. Y como contracara vemos como esta institución, que se entromete en debates sobre la educación sexual, se sostiene con el dinero que podrían destinarse a la educación pública gratuita”, se denunció desde el PST.

Otro dato no menor. Los integrantes del clero secular (presbíteros) la mayoría de estos “engachados”, por servicios espirituales a fuerzas de seguridad, como la Policía y el Ejército, Gendarmería; de donde perciben un salario mensual. También quienes en instituciones dictan clases de Teología como docentes que, realmente, no lo son sino sacerdotes.
Además es oportuno rescatar que la formación de los sacerdotes (en los seminarios) es financiada desde el propio Estado a través de becas.

Obviamente que los aportes del Estado para con la iglesia Católica genera discriminación para con otros credos y los fieles de estos que no reciben ayuda alguna.

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