robos | ProA | edificio

Denuncian robos en la construcción de una escuela ProA

Se producen robos "hormiga" en el edificio en construcción de la escuela ProA en el predio de la UNVM. Denunciaron el faltante de herramientas y materiales

En la víspera fue presentada una denuncia por robos, acoso y amenazas en los Tribunales de Villa María por parte de un electricista que trabaja en el edificio de una de las escuelas ProA que se construyen en nuestra ciudad.

El denunciante asegura haber sido víctima de robos de herramientas, a la vez que denunció reiteradas sustracciones de cables de cobre de y elementos de iluminación.

Pero además, asegura que recibió amenazas e insultos dentro de la obra en construcción. La denuncia quedó radicada en la fiscalía de Segundo Turno, Secretaría 3º, de los Tribunales de Villa María.

El edificio de la escuela ProA se construye dentro del campus de la Universidad Nacional de Villa María, sobre avenida Arturo Jauretche.

Esta escuela, que comenzó a construirse hace 4 años, luego de un impasse y cambio de empresas constructoras, estaría terminada en septiembre, según anunció el Gobierno de la Provincia.

El denunciante dijo que “los robos se vienen dando desde que comenzó la obra”, hace casi cuatro años, y que le llama la atención que “nadie sabe nada ni se hicieron denuncias” con aterioridad.

La semana anterior le robaron sus herramientas de mano dentro del edificio. Fue el viernes 10 de junio por la tarde, cuando de su caja de herramientas le faltaron una pinza para sellar los terminales, que cuesta 16.000 pesos, trinchetas profesionales, mechas de tipos diferentes, un alicate aislado para mil voltios y varias cosas más que están en lista incorporada a la denuncia.

Contó también que le reclamó a otro subcontratista por lo que había ocurrido, y que recibió amenazas e insultos, de lo que decidió dejar constancia en la denuncia.

Además de este caso, hay otros subcontratistas que también sufrieron robos de herramientas y materiales.

Denuncia

En materiales eléctricos el faltante denunciado en el último tiempo es de unos 80 metros de cable que tiene un peso de tres kilos de cobre por metro, material que se revende a unos 1.200 pesos el kilo en el mercado negro.

También faltaron 120 metros de cable que estaban instalados bajo tierra; 46 plafones de iluminación, armados con sus fuentes, que estaban dentro de un contenedor; 30 metros de tiras led que van por dentro del edificio simbolizando la diversidad de género; varios tomacorrientes, luces dicroicas instaladas en el piso, y más de 10 rollos de cables de 100 metros que estaban dentro de un contenedor.

El predio está cercado y cuenta con una empresa contratada para el servicio de vigilancia y seguridad.

Desde el gobierno provincial explicaron que la custodia y responsabilidad de la obra le corresponden exclusivamente a la empresa Makiber, quien debe entregar el edificio terminado.

Dejá tu comentario